
CARTEL DEL FESTEJO TAURINO 2011

FIESTAS DE PERIN 2011
Como evento destacado y novedoso de este año reseñar la REVISTA DE VARIEDADES del domingo 31 de julio, con la actuación de humoristas, ventrílocua, vedettes y música.
Una nueva OBRA DE TEATRO pisará las tablas del escenario perinero (y ya van tres este año) el jueves 4 de agosto.
Exhibición de coches tuneados el sábado 6 de agosto.
El domingo 7 de agosto, por tercer año consecutivo, llegará a las tierras perineras una nueva tarde TOROS, donde una vez más podremos disfrutar de dos de nuestros toreros locales: EL CUCO Y EL CARTAGENERO. Este último no pudo asistir el pasado año por una cogida que sufrió. También repite el triunfador del pasado año, el manchego Miguel A. Martín. Por tanto, de no suceder nada imprevisto, se repetirá el que iba a ser el cartel del pasado año.
Gran VELADA TROVERA el jueves 11 de agosto, a cargo del trovero y concejal de raíces perineras D. Diego Ortega Madrid, EL MOLINERO, acompañado de Juan Santos Contreras, EL BARANDA, y de el TAXISTA.
XIV SUBIDA DEL BURRO el sábado 13 de agosto.
SEGUNDO FESTIVAL TAURINO DE PERÍN
El segundo festival taurino de Perín, un festejo mixto de rejones, a pesar de estar plagado de incidentes y anécdotas, volvió a ser un éxito rotundo a nivel de organización, asistencia de público y espectáculo.
Antes de comenzar quiero hacer una mención especial a la espléndida banda de música que nos acompañó un año más durante el festejo. Abrió el evento dando una vuelta al ruedo tocando nuestro querido pasodoble perinero, lo que emocionó al numeroso público asistente que llenó la casi totalidad del graderío, y volvió a hacerlo en varias ocasiones a lo largo del festejo.
El primer suceso que quiero reseñar fue la caída del cartel del rejoneador de la tierra Pedro Hernandez “El Cartagenero”, debido a la cogida sufrida el sábado 31 de julio en la localidad granadina de Benalúa de las Villas. Cuando lidiaba el cuarto astado de la tarde su caballo dio un traspié que le llevó al suelo, donde el toro lo revolcó provocándole la fractura de varios huesos del pie derecho. Fue sustituido por el riojano Sergio Domínguez, el cual no cumplió las expectativas. Abrió la tarde con un novillo falto de fuerzas y tras una desafortunada faena no obtuvo trofeo alguno. En el segundo de su lote (el cuarto de la tarde) ocurrió otra anécdota, y es que tras un espectacular salto, el morlaco accedió al callejón provocando un gran desconcierto e incluso miedo en parte de los asistentes. Cogió a un agente de la Guardia Civil y al padre del rejoneador cartagenero Agustín Solano, Pencho Solano, que tuvo que ser trasladado al hospital por una luxación de hombro. En esta ocasión Dominguez, aprovechando el mejor juego del novillo, estuvo más acertado y fue premiado con las dos orejas.
El manchego Miguel Ángel Martín fue el triunfador de la tarde, cortándole dos orejas al segundo de la tarde y dos orejas y rabo al quinto. Demostró ser un gran rejoneador, no sólo por su elevada estatura, sino por cómo domina este bello arte, colocando incluso un par de banderillas a dos manos.
El novillero de la tierra, Esteban Pérez “El Cuco”, hizo las delicias de un entusiasmado y comprensivo público que valoró el buen hacer de esta joven promesa del toreo premiándole con tres orejas y lo animó y arropó con sus vitores y aplausos cuando en el último de su lote estuvo desacertado en la suerte de matar. El de Galifa, con traje de grana y oro, brindó el primero de su lote a Paco de Juan Ramón y tras perder una zapatilla en un lanze con el primero de su lote, realizó la lídia de sus dos astados descalzo de ambos pies. Se entregó en cuerpo y alma, recibiéndolo con el capote rodilla en tierra, así como con bonitas tandas de muletazos, citando al toro desde los medios. Mató con el estoque de cruceta tras un pinchazo y una estocada, recibiendo dos merecidas orejas. El Cuco nos lleva a una nueva anécdota de las muchas acontecidas esa tarde, y es que estaba anunciado que sólo mataría un novillo, pero mató dos, y es que no eran cinco más el sobrero como se anunciaba, sino seis más uno.

FESTEJO DE REJONES
Abrió la tarde el caballero Navarro Orenes, con un eral mansurrón que buscaba el abrigo de las tablas en la zona de sombra y que sólo le permitió dar una vuelta al ruedo.
El segundo de la tarde, fue para el torero de la tierra José Cámara, el cual con parte del respetable en el bolsillo desde antes de empezar, no tuvo mayor problema en cortar una discutible oreja a un novillo que, aunque mejor que su anterior hermano, no colaboró mucho.
Al tercero del festejo le hizo una faena aceptable Navarro Orenes, y aunque estuvo desacertado en la suerte de matar, fue agraciado por el respetable con una oreja.
Del cuarto, ya hemos hablado, el mejor de la tarde sin lugar a dudas, oportunidad que no dejó escapar Cámara, con una buena faena, sólo desmerecida a la hora de matar. Su público lo premió de forma exagerada con los dos apéndices y el rabo; así mismo, el toro recibió el aplauso de los asistentes y dio una vuelta a la arena del coso perinero arrastrado por un par de lustrosas mulillas que más bien parecían fornidos caballos percherones por su majestuoso aspecto.
El quinto de la tarde, el sobrero que por suerte no tuvo que ser usado, fue toreado por colleras. Era un morlaco de capa berrenda que dio un buen juego durante su lidia a cargo de los dos caballeros rejoneadores, aunque no se le cortó ninguna oreja, ya que como a sus hermanos de manada costó mucho matarlo. Cabe subrayar lo acertado de los avezados puntilleros, que con sus certeros cachetazos aceleraron el final de todas las faenas.











